Plagas que afectan cultivos del maíz en la Orinoquía
Foto: TvAgro

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Cómo proteger el maíz de plagas desde su establecimiento

Por CONtexto ganadero - 16 de Enero 2025

La aparición de plagas en el cultivo del maíz se presenta durante todas las etapas de desarrollo de la planta. En la altillanura colombiana existen 4 plagas muy relevantes.


En un podcast de Agrosavia, Elsa Judith Guevara Agudelo, ingeniera agrónoma con doctorado en entomología, aborda las principales plagas que impactan al maíz en la altillanura colombiana, destacando la necesidad de implementar un enfoque de manejo integrado de plagas.

En la mencionada zona del maíz, las plagas más relevantes en términos económicos son la Diatraea saccharalis (barrenador de la caña), Spodoptera frugiperda (cogollero del maíz), Helicoverpa zea (gusano del fruto) y Euschistus rufimanis (chinche). Según Guevara Agudelo, estas especies afectan al maíz desde su establecimiento hasta la cosecha, generando grandes pérdidas si no se controlan adecuadamente. (Lea en CONtexto ganadero: El gusano cogollero del maíz)

El monitoreo semanal es fundamental para determinar el estado de las plagas en el cultivo y definir las acciones necesarias. Este proceso permite identificar las plagas presentes, su densidad poblacional y el momento adecuado para intervenir.

De acuerdo con Guevara Agudelo, las plagas mencionadas aparecen durante toda la etapa de desarrollo del cultivo del maíz, llegando a estar presentes varias de estas en un mismo momento.

En la etapa de establecimiento, el Euschistus rufimanis es la plaga predominante. Su manejo efectivo se realiza mediante tratamientos a la semilla, los cuales previenen su aparición y reducen el riesgo de los daños.

En la etapa vegetativa aparecen dos plagas dominantes, la Spodoptera frugiperda que causa daños severos al alimentarse del cogollo de la plata y, la Diatraea saccharalis que genera galerías en los tallos, debilitando la planta.

Ambas plagas pueden coexistir, requiriendo un monitoreo constante para determinar el momento adecuado de intervención. El uso de agentes biológicos como parasitoides y depredadores es clave en esta etapa.

En la floración, el Helicoverpa zea se convierte en la plaga principal, atacando los estigmas y los granos en desarrollo, como lo menciona Guevara Agudelo. Su actividad se intensifica durante el llenado de grano, lo que puede impactar el rendimiento del cultivo.

En esta etapa también pueden presentarse nuevamente el cogollero y el barrenador, dependiendo del manejo implementado en la etapa vegetativa. Por esta razón, se debe mantener un monitoreo riguroso.

Un punto que destaca la experta es el cumplimiento de las recomendaciones técnicas para los materiales transgénicos, especialmente el establecimiento de refugios. Estas áreas no transgénicas ayudan a prevenir la resistencia de las plagas a los cultivos modificados genéticamente, evitando explosiones poblacionales que podrían ser inmanejables.

Finalmente, Guevara Agudelo asegura que el manejo integrado de plagas comienza con el control biológico desde el establecimiento del cultivo con la introducción de parasitoides y depredadores, para luego pasar a la aplicación de insecticidas selectivos y terminar con el uso de trampas y herramientas de monitoreo. (Lea en CONtexto ganadero: Las 10 enfermedades más comunes del maíz)