A los 24 años, Camila Morales Rodríguez fundó a Subarecreo S. A. S. junto con su padre, Nelson David Morales Romero, en un momento crucial por la crisis del covid-19.
Recién graduada de administración de empresas y siendo parte de la tercera generación ganadera, comenzó a implementar el modelo de subasta donde nunca se había hecho. Comenzaron con 50 animales por evento cada 15 días, cifra que ya se cuadruplicó a 200 bovinos cada 8 días e institucionalizó los martes de subasta.
Consciente de la ubicación estratégica del municipio donde nació y creció, Villanueva (Casanare), en el punto donde convergen las fronteras de Casanare, Meta, Boyacá y Cundinamarca, soñó con un gran centro de comercialización de ganado y lo convirtió en realidad.
A pesar de que en ese entonces quería buscar nuevas oportunidades fuera del país, se animó a emprender el modelo de subasta mixta en su tierra natal, con el propósito de atender la necesidad de la actividad y que, al cabo de estos años, ya comercializa alrededor de 7.000 animales al año.
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Equipo empresarial
Subarecreo S.A.S. lleva el nombre que le dio el abuelo de Camila, José Narciso Morales Ramírez, en honor a su legado. Con dedicación, su familia sigue desarrollando las alternativas que él habría soñado para facilitar la labor de los ganaderos.
La familia es un equipo empresarial. Su padre Nelson vive desde pequeño en medio de la cría, levante y ceba de animales cebú blanco comercial y, su madre, Isabel Rodríguez Martín, se dedica a la lechería y hace parte del trabajo conjunto en la finca.
Así mismo, su hermano, Jorge Andrés Morales, es el martillo de la subasta, después de haber aprendido del gran martillo, Juan Pablo Gil. Nicolás Morales, otro de sus hermanos, es zootecnista y tiene como objetivo el mejoramiento genético, con la visión de criar animales de mejor formación y productividad.
¿Cómo inició?
La compañía inició en diciembre del año 2020 y, en ese entonces, registró un flujo de 50 animales comercializados.
“Iniciamos con carpas y hemos invertido en el mejoramiento de la infraestructura propia de un evento de esta naturaleza”, relató.
Aumentó gradualmente el volumen y logró duplicarlo hasta ofertar un promedio de 100 bovinos en 2023. En 2024 triplicó su actividad y pasó a comercializar 150 por subasta y en 2025 ya llegaron a las 200 cabezas.
A seis factores atribuye la marcha del negocio: esfuerzo, paciencia, constancia, responsabilidad, mercadeo a través del voz a voz y al reconocimiento en la región.
“Ha sido un proceso de constante aprendizaje -porque no sabíamos los bemoles del negocio-, proponíamos modificar el modelo de negocio en la comercialización de ganado en la región, cambio que generó resistencia por lo que debimos implementar un proceso pedagógico para posicionar el modelo de subasta. De hecho, cuando iniciamos operaciones en diciembre del 2020, Subarecreo se convirtió en la tercera empresa de comercialización constituida en Casanare junto con las de Yopal y Aguazul”, destacó.
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A la conquista de otros mercados
La compañía realiza evento de comercialización cada 8 días, durante todo el año. De hecho, institucionalizar el martes como el día de Subarecreo ha sido bien recibido en la región.
Reciben bovinos desde el lunes después del medio día y cierra el martes al medio día. La subasta generalmente es de 3 horas, de 2:30 a 5:30 p. m. Comercializa ganado de levante, ceba, gordo y de lechería.
“Traen bovinos de varios municipios -cercanos todos entre sí- de los 4 departamentos. Llegan animales del Valle de Tenza de Boyacá (Guateque, Santa María y Macanal), de Casanare (Sabanalarga, Tauramena y Yopal) y de Cundinamarca (Paratebueno, Maya y Medina). Hay ganaderos que compran y luego movilizan las reses a las diferentes regiones mencionadas. Otros compran de forma virtual -a través de la App Subarecreo- y luego los llevan a diferentes sitios como Guamal y Puerto López”, comentó.
Subarecreo ampliará su gestión como comercializadora, en respuesta a la virtud geográfica de ubicarse en el punto fronterizo de 4 departamentos. Ya comenzaron en Boyacá, haciendo 8 eventos en San Luis de Gaceno con un promedio de 130 bovinos por subasta y continuarán allí durante todo el 2025.
“En el próximo quinquenio nos vemos siendo generadores de eventos de ganadería pura y de concursos de genética. Villanueva tiene el potencial para ofrecer una vitrina comercial importante que, a la vez, apoye a los ganaderos a fortalecer su modelo de negocio con el mejoramiento de las razas y la consecuente rentabilidad”, reiteró.