El virus sigue propagándose en el continente, pues el país húngaro confirmando un segundo brote en su frontera con Austria. Las demás naciones europeas refuerzan sus medidas para evitar que la enfermedad traspase fronteras y llegue a sus territorios.
Las autoridades sanitarias de Hungría han detectado un nuevo foco de fiebre aftosa en la frontera con Austria, lo que ha llevado a decretar una vacunación de urgencia y el sacrificio inmediato de los animales afectados.
Según la subdirectora de Salud y Bienestar Animal de Fedegán-FNG, Eliana Mireya Gallo, el virus sigue circulando en Europa debido a la presencia de poblaciones no vacunadas, ya que Hungría tenía el estatus de país libre de fiebre aftosa sin vacunación.
“El virus está circulando en Europa porque encuentra una población no vacunada, dado que esta nación era libre de la enfermedad sin vacunación”, explicó Gallo. Ante la amenaza, las autoridades han implementado una estrategia de vacunación inmediata para evitar la propagación del brote.
“La vacunación es una herramienta clave para prevenir la infección y evitar que animales sanos se enfermen, al tiempo que contribuye al control del brote”, agregó la experta. (Lea en CONtexto ganadero: ¡Mundo en alerta por aftosa!: ¿Hay riesgo para Colombia?)
Gallo recordó el impacto que tuvo el último gran brote en el Reino Unido en 2001, cuando se sacrificaron hasta 10 millones de animales y las pérdidas económicas ascendieron a 8.000 millones de libras esterlinas (más de 9.700 millones de dólares).
Alerta en Europa
El nuevo foco de fiebre aftosa se detectó en una explotación lechera con 3.028 bovinos en el municipio de Lével, ubicado en el distrito de Györ-Moson-Sopron, en la frontera con Austria. Como consecuencia, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) suspendió el estatus de Hungría como país libre de fiebre aftosa sin vacunación.
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España (MAPA) informó que la zona de restricción establecida en un radio de 10 kilómetros alrededor del foco afecta también a una pequeña región de Austria. Con este nuevo caso, ya son seis los focos activos en Europa: cuatro en Eslovaquia y dos en Hungría.
El primero declaró el estado de emergencia sanitaria tras detectar focos de la enfermedad en varias regiones del país. La epidemia se extendió rápidamente, afectando a casi 2.800 cabezas de ganado vacuno.
Cabe recordar que Alemania fue el primer país europeo afectado, cuando en enero de este año confirmó su primer brote en casi 40 años, detectado en una granja de búfalos de agua en Brandeburgo. Si bien ya recuperó su estatus como país libre de aftosa, decretó una zona de contención que está exenta de ese estatus.
Medidas de contención
Las autoridades húngaras han implementado estrictas medidas de control, según lo estipulado en la normativa europea (Reglamento Delegado 2020/687), con el objetivo de reducir la diseminación del virus. Entre ellas, se decretó la vacunación supresora en la zona afectada y el sacrificio inmediato de los animales infectados.
Además, en las zonas de restricción se prohibió el movimiento de bovinos y otras especies susceptibles durante 72 horas, así como la salida de los animales a pastoreo. La única excepción es el traslado directo de bovinos a mataderos fuera de la zona de restricción para su sacrificio inmediato.
Por su parte, el MAPA recomendó reforzar los protocolos de limpieza y desinfección de los medios de transporte, intensificar la vigilancia epidemiológica en las explotaciones ganaderas y sensibilizar a los productores sobre el riesgo latente de propagación del virus.
También instó a notificar de inmediato cualquier sospecha de fiebre aftosa a los servicios veterinarios oficiales de las comunidades autónomas. (Lea en CONtexto ganadero: Ganaderos listos para el 1er ciclo de vacunación contra fiebre aftosa)
La situación sigue en desarrollo y las autoridades sanitarias europeas se mantienen en alerta ante la expansión del virus en la región.