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Foto: www.youtube.com / Presidencia de la República - Colombia.

reportaje

“Evaluaremos descuentos en cobros por concesión de agua”: CAR

por: - 31 de Diciembre 1969


CONtexto ganadero entrevistó al director de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, CAR, Néstor Guillermo Franco González, sobre el rol de esta entidad con respecto a la actividad ganadera y los múltiples interrogantes y quejas de los productores.

Franco González fue nombrado como director de la CAR para el periodo 2016-2019. El abogado de la Universidad Católica de Colombia ha sido asesor externo de la Corporación del departamento desde 2007.   En diálogo con CONtexto ganadero, explicó cuáles son las acciones que se están tomando para ayudar a los ganaderos en temas como la laguna de Fúquene y los afluentes del río Bogotá, un eventual fenómeno de La Niña y el misterioso animal que ha atacado ganado en el valle de Ubaté y Chiquinquirá.   CONtexto ganadero: ¿Cuál es el papel de la CAR en lo relacionado con el sector ganadero?   Néstor Franco: A la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, CAR, en virtud de la Ley 99 de 1993 le corresponde ejercer como autoridad ambiental en todo su territorio. Al hacerlo, tiene que verificar el cumplimiento de la norma ambiental por todos los sectores productivos que estén en la zona, para proteger los bienes y servicios ambientales que se tienen en la región y garantizar que esos sectores productivos se consoliden.   El sector ganadero es importante para la Corporación, máxime cuando hay otros sectores que están presionando mucho a quienes históricamente han hecho presencia en el territorio ejerciendo la actividad ganadera, que no solamente corresponde a un ejercicio lícito sino que han estado por mucho tiempo en la zona y han comenzado a sentirse presionados para su desplazamiento por desarrollos urbanos o actividades industriales que pareciera que están poniendo contra la pared al sector pecuario.   CG: En este sentido, ¿cuál es el apoyo que brinda la CAR al sector ganadero?   NF: La ganadería en Cundinamarca está asentada esencialmente en 2 importantes zonas de nuestro territorio: la sabana de Bogotá y el valle de Ubaté. Nosotros hemos dicho que cada una tiene complejidades especiales. En el caso del valle de Ubaté, existe una enorme problemática derivada del conflicto del uso del suelo entre la ganadería, la agricultura, la minería y otros usos alternos.   Allí surge un debate frente al futuro de la laguna de Fúquene, que sirve como fuente de captación de agua para los municipios asentados en la zona y que está destinada para distintos usos. Por eso tenemos que sentarnos a hablar con todos los sectores productivos para encontrar una forma sana y adecuada para que cada uno pueda ejercer su actividad sin afectar la de los otros.    En el tema de la laguna de Fúquene, la comunidad de Chiquinquirá entiende que quienes más la han afectado son los ganaderos, pero resulta que ellos han estado históricamente asentados en el valle de Ubaté y son los que han generado la riqueza en esta región. Como ellos necesitan captar agua de la laguna, debemos conciliar para encontrar unas fórmulas que equilibren los requerimientos de unos y otros. (Lea: Acuerdan acciones para preservar la laguna de Fúquene)   CG: A propósito de la laguna, ¿cómo van los trabajos que ha venido adelantando la CAR para su recuperación?   NF: Hoy por hoy tenemos varios frentes de trabajo encaminados a recuperar y descontaminar la laguna de Fúquene. Este cuerpo de agua no solo recibe las aguas residuales domésticas de los 10 municipios, que las vierten directamente y no tienen planta de tratamiento, sino que también allí llegan las aguas residuales industriales que se generan en el municipio de Ubaté. Ahora mismo tenemos maquinaria trabajando para recuperar el espejo lagunal, pero también hay que proteger en los páramos, porque allá nace el agua que vierte la laguna.   Nosotros hemos hablado con todos los sectores para que en este segundo semestre del año podamos formular un plan de acción integral donde estén los gremios, el sector privado, el Gobierno Nacional, los gobiernos departamentales, las corporaciones autónomas y los municipios trabajando de la mano para recuperar la laguna. Si no hacemos un esfuerzo integrado, todos vamos a ser perdedores. Sin la laguna de Fúquene, el valle de Ubaté pierde su corazón y toda posibilidad de desarrollo.   CG: ¿Existen planes para otras fuentes de agua como el río Teusacá o el río Suárez?   NF: Precisamente este mes vamos a hacer la intervención hidráulica del río Teusacá en el marco de la recuperación del río Bogotá, teniendo en cuenta que es un afluente. En el tema del canal del río Suárez también tenemos maquinaria, recién acabamos de terminar una primera fase de intervención en el río Ubaté y estamos en el río Lenguazaque. Esto se ha hecho enmarcado en la estrategia que ha tomado la corporación para minimizar los riesgos de inundación ante la posibilidad de que en septiembre de este año tengamos nuevamente el fenómeno de La Niña.   CG: Al respecto, ¿qué otras acciones se tienen en cuenta para mitigar el impacto del fenómeno de La Niña?   NF: Tenemos identificados en el territorio CAR 3 o 4 puntos críticos cuando se dé un eventual fenómeno de La Niña: la cuenca alta del río Bogotá (que estamos interviniendo); la laguna de Fúquene, el río Teusacá y la zona de Rionegro, donde están ubicados los ejes donde pueden darse riesgos.   En general estamos haciendo un llamado para que no sea solamente la CAR la que actúe frente a un posible riesgo, sino que esa labor de mitigarlo la hagamos con las Gobernaciones y todos los alcaldes municipales, en compañía del Gobierno Nacional.   CG: ¿Cuáles son las recomendaciones para que los productores no se vean afectados con el fenómeno como ocurrió en 2010-2011?   NF: Las recomendaciones van desde un ejercicio individual acompañado de la CAR y de las Unidades de Gestión del Riesgo de hacer limpieza de canales, para que los ganaderos que tienen actividades alrededor de la laguna, por ejemplo, adelanten acciones para evitar que sus animales transite por los jarillones que garantizan la separación de la laguna de sus predios.   Hoy tenemos grandes dificultades porque estos jarillones tienen problemas de deshidratación, porque sufrieron una fuerte sequía durante el fenómeno de El Niño. Entonces, el paso habitual sobre estos genera el riesgo de que terminen fracturados y que con el primer aguacero de noviembre, se rompan los jarillones con las consecuencias lamentables que vimos en 2010 y en 2011. Es un llamado especial a los finqueros para que nos ayuden a evitar el tránsito por estos sectores.        De otro lado, los mismos propietarios deben limpiar los canales de su terreno. Desde que desapareció el distrito de riego de Fúquene, nosotros estamos colaborando y participamos en el mantenimiento de los canales principales, pero es deber de los productores mantener sus canales limpios. (Lea: Con ganadería sostenible se puede contribuir a la conservación del agua)   CG: ¿Cómo explicar la inconformidad de los trabajadores agropecuarios frente a la Corporación en temas como los cobros por concesión de agua, los trámites demorados, entre otros?   NF: Nosotros tenemos un problema con el cierre del distrito de riego de Fúquene, porque en estos días se está generando la facturación por los servicios prestados en 2012, 2013 y 2014, que es la última que generó el distrito.   Tras una reunión que sostuve con algunos directivos, llegamos a la posibilidad de crear unos acuerdos de pago que le permitan al ganadero hacerlo con menos impacto para su bolsillo, e incluso vamos a evaluar ante el Consejo Directivo de la Corporación para que se adopte un plan de incentivos o mejores descuentos, que hoy por hoy es del 10 %.   Yo veo con buenos ojos la propuesta debido a que los ganaderos salen del fenómeno de La Niña totalmente inundados, tienen uno o 2 años de recuperación muy lenta, luego viene el fenómeno de El Niño que seca los campos. Entonces, el comportamiento del precio del ganado y de los productos no corresponde al de otros productos del campo. En ese sentido uno entiende esta problemática y yo estoy dispuesto a lograr que se den los incentivos.   En cuanto a los trámites, entendemos la molestia y preocupación que les genera a los usuarios cuando un documento reposa mucho tiempo sobre los escritorios, no se toma decisión alguna, se le manda a pedir un papel más, un sello adicional.   El compromiso de la nueva administración, cargo que asumí el primero de enero, es hacer mucho más amable la prestación del servicio de la autoridad ambiental y de poder generar trámites oportunos para que el usuario sienta que la entidad estatal le está respondiendo conforme a los tiempos previstos en la ley. Estamos trabajando de la mano con el nuevo equipo corporativo y confío en que esas críticas y malestares sean cosa del pasado.   CG: ¿Cuáles son las últimas noticias que se han sabido acerca del animal que está atacando al ganado en el valle de Ubaté?   NF: Sobre esta situación ha habido mucho mito, mucha fantasía. Lo que tenemos físicamente para cotejar, esto es, el tipo de mordida, la frecuencia, las condiciones en que se dan los ataques, el hecho de que los animales no son usados para su consumo, únicamente nos permite explicarlo bajo la hipótesis de que son perros ferales. También se ha hablado de un presunto gran murciélago pero eso solo cabe en el imaginario popular.   Pensamos que son perros en la zona e incluso hemos pensado en la hipótesis que hay personas que quieren generar pánico en la comunidad y están soltando perros en las noches de forma premeditada para causar el daño. Seguimos trabajando de la mano de la Policía Nacional, de la Defensa Civil, de las alcaldías municipales y confiamos en solucionar este enigma en un tiempo muy breve. (Lea: Nadie responde por los ataques de misterioso animal)