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virus del ibr ganadería colombia

Foto: Cortesía.

reportaje

Efectos del virus IBR y su situación en la ganadería colombiana

por: - 31 de Diciembre 1969


La Rinotraqueitis Infecciosa Bovina, IBR, también conocida como Enfermedad de la Nariz Roja o VPI (Vulvovaginitis Pustular Infecciosa), es una enfermedad de distribución mundial.   La enfermedad cursa con afección del tracto respiratorio superior, tracto genital, sistema nervioso y/o con presentación de abortos, generando un gran impacto económico y sanitario en las ganaderías.   Fue reportada por primera vez en Estados Unidos en los años 50`s, (1) principalmente en feedlots, y en grandes poblaciones de bovinos con un manejo intensivo.  Es de distribución mundial, aunque, en algunos países ya ha sido erradicada y en otros países de la Unión Europea ya se ha iniciado un programa de control (2). (Lea: 14 enfermedades sin control oficial atacan al ganado en Colombia)   El Herpesvirus Bovino Tipo 1 (BHV-1), es ampliamente reconocido por sus efectos en los sistemas respiratorio y reproductivo, pertenece al género Varicellovirus,subfamilia Alfaherpesvirinae, familia Herpesviridae.   Se ha clasificado en 3 tipos y 5 subtipos: BHV-1.1, BHV-1.2a, BHV-1.2b, BHV-1.3a, BHV-1.3b, los 2 últimos reclasificados como BHV-5.   ¿Cómo se transmite el virus y cuáles son los síntomas?   Este virus se transmite en forma directa de un animal a otro, por secreciones respiratorias, oculares o reproductivas, desde animales infectados a sanos. O en forma indirecta a través de personas y equipos. Otras formas de transmisión son: semen contaminado y transferencia de embriones, ya que el virus se adhiere firmemente a la zona pelúcida del embrión, logrando contaminar receptoras seronegativas.   Cuando el virus ha sido adquirido por vía respiratoria, este se replica en las membranas mucosas del tracto respiratorio superior y en las amígdalas, luego se disemina a las conjuntivas y alcanza el ganglio trigémino.    Cuando la infección es genital, el virus se replica en la membrana mucosa de la vagina o del prepucio, y alcanza los ganglios sacros donde se establece en forma latente (junto con el ganglio trigémino), el ADN del virus permanece en las neuronas de los ganglios, durante toda la vida del hospedador, con un estado de latencia viral, que sufre una reactivación a través de inmunodepresión por sucesos estresantes como transporte, parto o por administración prolongada de corticosteroides. (Lea: Las 5 enfermedades reproductivas que más afectan al ganado en Colombia)   Por lo tanto, el virus puede liberarse al medio de modo intermitente y la reactivación y la re-excreción de BHV-1 depende de las condiciones de salud del hospedero (2).  Posterior al tiempo de incubación (2-6 días) se evidencia descarga nasal serosa, inapetencia, fiebre, salivación y depresión.    Este Herpesvirus ocasiona una amplia gama de síntomas en el bovino, como rinotraqueitis (IBR), enfermedad respiratoria y conjuntivitis. Muchas infecciones pueden seguir un curso subclínico, los cuadros de meningoencefalitis están asociados con el BHV-5 principalmente, y descritos en terneros menores de un año con alta mortalidad, mientras que el BHV-1 se asocia con baja tasa de mortalidad (14,15).  Por lo anterior, es importante obtener  protección a través de las vacunas que contengan en su composición BHV-5.   En el sistema reproductivo de las hembras genera Vulvovaginitis Pustular Infecciosa (VPI), aborto, mortalidad embrionaria y/o infertilidad temporal y en los machos genera Balanopostitis Infecciosa (BPI) (1).  El virus tiene efectos sobre los órganos genitales externos, sobre el útero, el ovario y el conceptus (1).  En el útero puede generar una endometritis que induce una infertilidad temporal por uso de semen contaminado.   En el ovario induce una ooforitis, y un daño en el cuerpo lúteo, cuyo tejido es más sensible durante los 3 a  4 días post-ovulación, generando una alteración de la función luteal y por tanto del ciclo estral, en este punto es importante evitar el uso de vacunas con virus vivo modificado de BHV-1. (1).  Por otro lado, el virus BHV-1 se disemina en vacas preñadas, pasando la barrera materno-fetal, infectando el feto y generando aborto tras la muerte fetal. También puede inducir mortalidad embrionaria, que puede ser temprana o tardía, con retorno al celo en forma normal o anormal (1).   Factores de Riesgo

Algunos factores que pueden favorecer la diseminación del virus dentro de un hato ganadero son: Fincas con monta natural por presentar una mayor probabilidad de infección genital (signos de VPI o BPI).     También aquellas fincas con animales en confinamiento, o producción intensiva, debido a la transmisión del virus en distancias cortas, que le permite una diseminación fácil y rápida. Uso de semen no certificado, y contaminado. Bovinos infectados en forma latente, que diseminan el virus bajo condiciones de estrés. Hatos abiertos, que registran ingreso de animales infectados en fase aguda o que son portadores latentes del virus.   Diagnóstico   El diagnóstico de la enfermedad debe basarse en la historia clínica, sintomatología presentada y en técnicas diagnósticas de laboratorio, entre las que se encuentran:   La técnica de PCR que confirma la presencia de ADN del Herpesvirus (BHV-1) es una prueba más sensible y más rápida (1-2 días) que otras (17).   Se puede realizar en semen o en suero sanguíneo (2). (Lea: 5 claves para tener un toro con perfil de atleta sexual)   También están las técnicas de Aislamiento viral en cultivos celulares, prueba de Inmunofluorescencia e Inmunoperoxidasa.  Para el caso de aislamiento viral, si es posible la necropsia se debe tomar parte de tejidos como: ganglio trigémino, membrana mucosa del tracto respiratorio, amígdalas, pulmones, ganglios linfoides bronquiales (15).  En casos de aborto se examina el hígado fetal, pulmón, bazo, riñón, y cotiledón placentario. También se puede realizar aislamiento viral del semen (2).   Por otro lado, tenemos pruebas serológicas: como la Seroneutralización y test de ELISA, ésta última es la técnica más usada a nivel mundial y en el país. Un animal positivo serológicamente se considera un portador o un excretor intermitente del virus, aunque también pueda corresponder a anticuerpos ocasionados por vacunación, exceptuando terneros muy jóvenes protegidos en forma pasiva por el calostro de sus madres. (2).    Control de la enfermedad   Debemos tener presente que la circulación del BHV-1 en un rebaño se inicia por la reactivación del virus y su reexcreción a partir de un animal presente en la explotación con infección latente. (Lea: Colombia no tiene cifras exactas sobre pérdidas por abortos bovinos)    Aunque es mucho más frecuente que se produzca por la introducción de un animal con infección aguda o latente (17), por lo tanto, es importante el ingreso de animales nuevos con evaluación serológica y cuarentena, en el predio.   Vacunación   Actualmente existen en el mercado colombiano diversas vacunas que contienen BHV-1, virus vivo atenuado o inactivado.  Se debe considerar usar vacunas con seguridad y eficacia, además de las correspondientes certificaciones de inocuidad y pureza.   Las vacunas disminuyen la sintomatología clínica de la enfermedad y reducen la liberación del virus después de la infección, pero no evitan la infección.  Las vacunas virales muertas o inactivadas contienen patógenos químicamente inactivados, que inducen una respuesta humoral y producción de Anticuerpos específicos contra el patógeno causante de enfermedad.   La principal ventaja de las vacunas inactivadas es la ausencia de riesgo de producir enfermedad, ya que en los componentes de las vacunas muertas solo se mantienen intactas las subunidades proteicas responsables de la inmunidad (8).    Las vacunas vivas modificadas o atenuadas son vacunas preparadas con microorganismos vivos.  Éstas vacunas no sólo han fallado en el control de enfermedad, sino que además han sido asociadas con varios efectos adversos como infección fetal después de la vacunación de animales preñados (4).  El virus vivo atenuado se puede replicar en el animal, puede establecer latencia y se puede excretar para infectar otros individuos susceptibles (3). (Lea: Sanidad en el hato, herramienta para evitar males reproductivos)   Por lo tanto, en el momento de elegir el biológico para prevenir la sintomatología de IBR en las ganaderías, se debería evitar el uso de vacunas vivas modificadas por sus efectos: una infertilidad temporal por lesiones ováricas cuando se aplican 1 o 2 meses antes del servicio, también por  los efectos directos sobre el embrión o feto, que puede llevar a mortalidad embrionaria o abortos (1, 4).    Sumado a esto, se ha confirmado en estudios que la tasa de concepción de novillas vacunadas con estas vacunas fue marcadamente inferior que el grupo control no vacunado (1).   Contrario a lo expuesto anteriormente, las vacunas inactivadas son seguras y eficientes, no presentan riesgo biológico y no inducirán aborto, ni diseminación viral luego de la vacunación, ni tampoco establecerán infección latente por cepa vacunal (5).  Por lo anterior, se recomienda su uso en hembras bovinas en reproducción.   Situación en Colombia   En Colombia el primer diagnóstico de esta enfermedad se realizó en 1972. Diferentes autores y Grupos de investigación, han realizado algunos trabajos de aislamiento viral con diferentes resultados en la prevalencia de la enfermedad (3,4) o en aislamiento de cepas nativas, entre las que se clasificó la cepa hallada en los Llanos Orientales con el BHV-1.1 y la cepa de la Sabana de Bogotá con BHV-1.2a. (9).   También se logró aislar el virus en ganaderías sin antecedentes de vacunación en las zonas de Antioquia y del Valle del Cauca, y se halló una prevalencia del virus del 85,5 % y 69,8 %, en estos departamentos, respectivamente (11). Por otro lado, según una reunión de datos colectados en LMV (Laboratorio Médico Veterinario), los porcentajes de hatos positivos para IBR, según un estudio realizado en diferentes zonas del país, fue de un 58.8 %, mostrando algunas diferencias según su distribución geográfica (16).    En un estudio realizado en el departamento de Córdoba se confirmó la presencia del virus, ya que se logró el aislamiento del HVB-1, en bovinos con historial de infertilidad, a través de inmunosupresión de estos animales, en el año 2008.(4). Además se reportó una prevalencia del 74,7% en fincas de Montería mediante la técnica de ELISA en el año 2006. (Lea: Infertilidad vacuna podría deberse a gen de toros presente en algunas reses)   Por otro lado, el BHV-5 aunque no es de distribución mundial tan amplia como el BHV-1, se ha encontrado predominantemente en Australia y Sur América.  En Colombia se ha aislado el subtipo 5 en bovinos con signos neurológicos (meningoencefalitis) (10).   Trabajo Técnico de Virbac Colombia en campo   Los siguientes datos son resultados de muestras tomadas entre Marzo de 2013 a Febrero 2015, para muestras de sangre (individual) y de leche (pool en tanque o cantinas), por el Equipo Técnico de Ganadería de Virbac Colombia, en donde se tienen en cuenta fincas con o sin antecedente de vacunación reproductiva (con vacunas comerciales que tengan dentro de su composición virus de IBR).   En la sabana de Bogotá, de 143 animales evaluados en 32 predios sin antecedentes de vacunación reproductiva el 54,5% (78 animales) resultaron positivos en la prueba ELISA para medición de anticuerpos de IBR.  Por otro lado, en la zona de los Llanos Orientales, 107 animales resultaron positivos de 134 evaluados en 26 predios sin historial de vacunación reproductiva, lo que equivale a un 79,9% de seroprevalencia en la región.   Se obtuvo también un resultado positivo en el 71 % de los predios (60 de 84) que no contaban con historial de vacunación reproductiva, de los 154 predios de la zona de Sabana de Bogotá y Boyacá, donde se tomó una muestra de leche en tanque para evaluar prevalencia de la enfermedad. Y en 6 predios de las zonas de Meta, Casanare y Caquetá el 100 % de los predios sin antecedente de vacunación reproductiva, pero con antecedentes de algunos de los síntomas de IBR en campo, resultaron positivos a la prueba en leche. (Lea: Con ADN de pelo bovino se pueden mejorar fertilidad y sanidad)   La prueba usada por VIRBAC en campo llamada SEROLAIT, es una prueba de ELISA en leche, para detección de anticuerpos de BHV-1.  Es importante entender que en predios que tienen antecedentes cercanos de vacunación el resultado de la prueba ELISA tanto en leche como en sangre, puede ser positivo, por anticuerpos vacunales y no correspondientes a infección de campo.  Por lo tanto, siempre es importante acompañar las pruebas diagnósticas de una adecuada y completa colección de datos del predio asesorado, por parte de un profesional del área.   Bibliografía 1. Miller J.M.  The effects of IBR virus infection on reproductive function of cattle. Viirology Cattle Research Unit. USDA. Vet Med 1991; 86:95-98. 2. Manual de la OIE sobre animales terrestres 2004. Capitulo 2.3.5. Rinotraqueitis Bovina Infecciosa, pág. 514-526. 3. Actualización de los viejos enigmas y visión de futuro de la RIB en Colombia. Grupo de Inmunovirología. Universidad de Antioquia. 2002. 4. Aislamiento del virus Herpes Bovino tipo 1 en Bovinos del departamento de Cordoba – Colombia en Bovinos del departamento de Córdoba- Colombia. Universidad Nacional de Colombia. 2008. 5. Vacunas contra el Herpesvirus Bovino-1: Una mirada desde el pasado hacia el futuro de la Inmunización.  Universidad Nacional de Colombia. Grupo de investigación en Microbiología y Epidemiología, 2009. 6. Wyler R, Engels M, Schwyzer M.  Infectious Bovine Rhinotracheitis. In: Herpesvirus Diseases of Cattle. USA, 1989. 7. MMartin, S.W. (1983) Canadian Veterinary Journal 24, 10. 8. Genoma España. Salud humana. Vacunas de nueva generación. Informe de vigilancia tecnológica. Sep.2004. 9. Piedrahita D, Ramirez G, Vera V. Detección y caracterización por métodos moleculares de aislamientos colombianos de Herpesvirus bovino tipo 1. Rev. Fac. Med Vet Zoo. 2005. 10. Pedraza F.J., Alessi A., Barbosa E. Detection of bovine herpesvirus 5 (BoHV-5) in formalin-fixed, paraffin-embedded bovine brain by nested PCR in Colombia cattle. Revista Colombiana de Ciencias Pecuarias. Junio 2010. 11. Ruiz, S.J., Jaime J., Vera V. Prevalencia serológica y aislamientos del Herpesvirus Bovino-1 (BHV-1) en hatos ganaderos de Antioquia y del Valle del Cauca.  Revista Colombiana de Ciencias Pecuarias. Junio 2010. 12. Fuchs M, Hubert P, Detterer J, Rziha HJ. Detection of bovine herpesvirus type 1 in blood from naturally infected cattle by using a sensitive PCR that discriminates between wild-type virus and virus lacking glycoprotein E. 1999. 13. Hage J.J, Schukken Y.H. Milk production and reproduction during a subclinical bovine herpesvirus 1 infection on a dairy farm.  Prev. Vet. Med, 34. 14. George LW. Understanding the encephalitic form of infectious bovine rinotracheitis.  Food Anim Prac 1991. 15. Campos F.S., Franco A.C.. 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