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Gremios de la producción piden políticas agropecuarias al gobierno Santos

Foto: @aureliosanchez

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El país rural pide a gritos políticas agropecuarias de fondo, ¿llegarán?

por: - 31 de Diciembre 1969

La falta de coordinación del Gobierno para enfrentar las necesidades de los gremios y la percepción de que las vías de hecho son el camino para recibir atención, son los motivos que avivan cada movilización del sector.

La falta de coordinación del Gobierno para enfrentar las necesidades de los gremios y la percepción de que las vías de hecho son el camino para recibir atención, son los motivos que avivan cada movilización del sector.

Pasan los días y el paro campesino en el Catatumbo sigue adelante. El sector minero está a punto de cumplir una semana de manifestaciones y bloqueos. Mientras tanto, productores cafeteros han llamado a una nueva movilización agropecuaria para el próximo 19 de agosto.

Con todo esto, es innegable que en el segundo semestre del año se puede repetir el complejo panorama de los meses de marzo y abril, cuando cafeteros, cacaoteros y camioneros se tomaron las calles y carreteras del país para decir: no más. ¿Estamos ante una carencia absoluta de políticas agropecuarias que permitan mitigar este malestar social?

Los paros no son tema de estos días. Según datos arrojados por el Centro de Investigación y Educación Popular, CINEP, entre 1975 y 2010 se registraron más de 18 mil protestas en el país, de los cuales, el 69% fueron paros y movilizaciones. Pero hoy, la duración de los mismos, el desmedido uso de la fuerza policial, las recurrentes reuniones y los constantes relevos en los equipos negociadores demuestran que el Gobierno no tiene entre sus prioridades un manual de crisis que le permita ejecutar con certeza un plan de acción y, por el contrario, la improvisación es pan de cada día.

Las políticas agropecuarias de fondo siguen sin aparecer y las voces de protesta se hacen sentir. La Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC, y la Federación Nacional de Arroceros, Fedearroz, se han mostrado abiertamente decepcionadas ante la escasa inversión en el campo, en infraestructura y por el bajo crecimiento del sector agropecuario. (Lea: Gremios critican ausencia de políticas agrarias por parte del Estado)

El presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC, Rafael Mejía, asegura que falta coordinación por parte de los Ministerios del Gobierno, lo que ha generado es que al final ninguno se haya puesto a trabajar en el desarrollo del sector rural colombiano. “La inversión en infraestructura, maquinaria y adecuación de tierras se ha ido cayendo; es un hecho generalizado. El crecimiento está por debajo del resto de la economía, y la oferta tampoco ha aumentado”, afirma Mejía.

Por su parte, Rafael Hernández, gerente de Fedearroz, ha sido enfático al señalar que para reformar el sector agropecuario hace falta una inversión importante del Gobierno, porque de lo contrario lo que puede suceder, tras los diálogos en La Habana y de acuerdo con lo que se ha planteado, es que se empobrezca más la ruralidad del país.

En estos momentos, el sector agropecuario es el eje de los diálogos de paz en La Habana y del desarrollo rural, en el marco de unas conversaciones en las cuales no se entiende cómo están negociando. Esto se suma a que el Ministerio de Comercio trata de desbaratar al sector con los acuerdos comerciales que entabla con otras naciones”, comenta Hernández.

Por su parte, los productores de frutas y hortalizas en el país, se debaten entre llegar a nuevos mercados y enfrentarse a la competencia extranjera con la precaria infraestructura nacional. Según Álvaro Palacio, gerente de la Asociación Hortifrutícola de Colombia, Asohofrucol, para empezar, sería positivo preparar a los productores e impulsar la industria. Por ejemplo, dice el dirigente, la papaya es un producto que tiene mercado en Estados Unidos, pero no puede aprovecharlo pues no posee plantas para tratarla y cumplir con las exigencias de la nación norteamericana.  

“El Gobierno no está apoyando la industria del sector hortifrutícola, aquí hace falta asistencia técnica especializada y de calidad. Aquí no hay políticas de desarrollo rural”, señala Palacio, quien agrega que mientras a los colombianos les piden el cumplimiento de fuertes reglas fitosanitarias, muchos extranjeros logran ingresar a Colombia con facilidad, sobre todo vía contrabando. (Lea: “Aquí no hay políticas de desarrollo rural”: Asohofrucol)

La posición de Fedegán

El paro cafetero de comienzos de año, así como las protestas campesinas y mineras de ahora son una clara demostración de la falta de olfato y anticipación que muestra el Gobierno para enfrentar estos hechos. 

La Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, también ha manifestado su inconformidad por la ausencia de políticas, por eso ha puesto a consideración del presidente de la República, Juan Manuel Santos, un proyecto de ley que tiene como puntos de referencia la admisibilidad sanitaria, el mejoramiento genético, el financiamiento, los avances en infraestructura y la creación de un Viceministerio de Ganadería, entre otros.

La falta de crédito, las pobres condiciones en las que se encuentran los campesinos colombianos, la falta de servicios públicos en las zonas rurales, la ausencia de vías terciarias y el cambio climático, son algunos de los factores que han impedido un real desarrollo del agro colombiano que beneficie a todo el país. José Félix Lafaurie, presidente ejecutivo de Fedegán ha mencionado, desde hace varios meses, algunos elementos claves para el desarrollo del sector agropecuario en Colombia.(Lea: Este es el proyecto de ley que Fedegán presentará a Santos)

Para el presidente de Fedegán, “es necesario que se creen políticas fiscales que sean aliadas del productor rural, lo cual motivará la inversión y la producción y generará más producción, mejor rentabilidad y un adecuado desarrollo del  agro”.

Loss líderes gremiales coinciden al afirmar que el Gobierno se ha caracterizado por llegar a destiempo a las crisis, por eso necesita fortalecer el dialogo con las regiones y ajustar esos llamados de alerta que tanto dinero y reputación le han costado hasta hoy.