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Inversiones Agropecuarias La Corona

Foto: Inversiones Agropecuarias La Corona.

cronica

El sueño exportador del BON

por: - 31 de Diciembre 1969


Las razas criollas colombianas vienen demostrando a nivel nacional las amplias bondades que tienen en comparación a otras especies. Adaptabilidad, rusticidad, producción, resistencia a enfermedades y calidad del producto final; son algunos de los parámetros que las han vuelto muy populares.   Este tipo de semovientes llegaron a nuestro continente hacia 1492, provenientes de Europa, se lograron adaptar a las diversas condiciones que esta zona del mundo les ofrecía: diversas temperaturas, variedad de suelos, pastos irregulares, enfermedades, entre otras situaciones que poco fueron sorteando hasta la actualidad. (Lea: Estas serían las estrellas de la Copa América de ganado criollo)   Es así como muchos ganaderos del país se han llenado de razones para apostarles a los criollos. Colombia cuenta con varias razas de estas características, entre ellas están Romosinuano, Blanco Orejinegro, Costeño con Cuernos, Casanareño, Sanmartinero, Caqueteño, Chino santandereano, Hartón del Valle y Velásquez.   Una de esas especies que está sobresaliendo es la Blanco Orejinegro o BON. Rafael Torrijos, miembro de la junta directiva de la Asociación Nacional de Ganado Criollo Colombiano, Asocriollo, expuso en días pasados que este tipo de ejemplar ha podido difundirse con mucha facilidad en diversos puntos geográficos del territorio, demostrando su capacidad de adaptación en trópico alto, bajo, la altillanura y hasta en zonas selváticas.   “En cruzamientos tiene un desempeño óptimo. La genética BON ha sido usada con razas Holstein para mejorar la producción y la calidad de leche. Eso mismo ha ocurrido con especies cebuínas para el tema cárnico, de tal forma que todos esos aspectos la convierten en la raza más usada de las criollas, a la que mayor difusión se le ha dado y la que mejor logró permear el sistema doble propósito colombiano”, destacó el dirigente. (Lea: Las razas criollas, alternativa eficiente ante el cambio climático)   Eso que destaca el dirigente, fue lo mismo que empezó a notar la familia Acosta Arango, cuyos integrantes durante muchos años estuvieron trabajando con animales Brahman con un objetivo claro, tener los mejores ejemplares de pista. Sin embargo, Juan Pablo, quien actualmente es quien lleva los destinos de la empresa familiar, conocida como Inversiones Agropecuarias La Corona, le dio un giro de 180° a ese fin y empezó a trabajar con los criollos.   Aunque no reveló hace cuánto se produjo ese cambio, para Acosta, el proceso ha sido lento, pero seguro. Primero arrancaron por ver el rendimiento de los animales y vieron que su “ganancia de peso era increíble”, dijo Juan Pablo. A raíz de esos resultados decidieron empezar a comprar la mayor cantidad de hembras que vieron. Una vez completaron una cantidad suficiente, seleccionaron a las mejores y empezó el verdadero reto: tener un pie de cría de la raza BON.   Para llegar a esa meta buscaron genética de Blanco Orejinegro pura y trabajaron de la mano de 2 entidades como fueron la Universidad de Antioquia y  la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, Corpoica, quienes fueron una guía para entender qué hacer y cómo lograr los mejores rendimientos de la especie. (Lea: Hartón del Valle, raza criolla resistente a la leucosis bovina)   No obstante, Juan Pablo y su familia tenían un sueño más grande y de más largo aliento. Lograr exportar la carne que estaban obteniendo (semovientes alimentados a base de grano como maíz, milo o trigo, el cual es suministrado mínimo 100 días antes del beneficio y la cantidad es mínimo el 50 % de su alimentación) y seducir a los consumidores del primer mundo.   “En Estados Unidos se usa mucha carne Brahman para procesos industriales, es decir, preparar hamburguesas, salchichas y alimentos de esa naturaleza. En cambio nosotros tenemos un producto muy bueno, un beef de bon que puede competir con cualquier otro”, expuso Acosta Arango, quien es el gerente de la empresa.   Ante ese propósito, la compañía, que tiene su locación en Puerto Berrío, ya logró dar a conocer su producto en el mercado venezolano y peruano. Pero las metas van más allá, la idea es llegar a Europa, Estados Unidos, Oriente Medio y Australia. Camino que no es sencillo, pero en el que han contado con un aliado: José Félix Lafaurie. (Lea: Este viernes darán a conocer avances genéticos en ganado criollo)   “El doctor Lafaurie ha viajado mucho por el mundo buscando oportunidades para nosotros los exportadores. No es sencillo porque se deben cumplir muchos requisitos en materia sanitaria, bien sea para enviar animales o nuestra carne, pero él ha sido el impulsor de que nuestro producto tenga opciones en otros mercados”, añadió.   Hoy Inversiones Agropecuarias La Corona sigue tratando de cumplir todas las especificaciones que exige el comercio internacional, con el fin de poner su carne en boca de los paladares más exigentes.   No obstante, hay algunas satisfacciones mientras se cumple ese sueño, como fue presentarle al Primer Ministro de Australia, al expresidente de Uruguay y Ministros de Agricultura de 10 países, lo que están haciendo. Eso pasó en el marco del Beef Australia 2015, por lo que cree que va por el camino indicado. (Lea: Lucerna, la criolla que también produce leche)