Las llamas estarían devastando cientos de hectáreas, incluyendo una reserva forestal. Productores aseguran que la respuesta de las autoridades ha sido que hay una falta de recursos que impide una respuesta efectiva.
"El incendio sigue prendido", expresó Jhan Carlos Cárdenas, ganadero y presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda El Palmar Abajo, en entrevista con CONtexto ganadero.
"Hemos tenido varios focos por esta zona y no hay una respuesta efectiva de las autoridades", agregó, dejando en evidencia la magnitud del desastre. (Lea en CONtexto ganadero: Incendio arrasa con el corregimiento de Azúcar Buena, Cesar. Ganaderos y campesinos en riesgo)
Uno de los puntos más críticos es la reserva forestal de 500 hectáreas que está siendo devorada por las llamas. Cárdenas alertó sobre la pérdida ambiental: "Se está consumiendo un pulmón de aire que tenemos aquí, de ahí nacen aguas, arroyos, manantiales". La destrucción de este ecosistema podría tener consecuencias irreversibles para la región.
A pesar de la gravedad del incendio, la respuesta de las autoridades ha sido insuficiente. "Han venido, han visto la situación, pero argumentan que no hay recursos", develó Cárdenas.
La Alcaldía y la oficina de atención a desastres han manifestado la falta de fondos para intervenir, lo que ha dejado a los productores en una situación desesperada.
Aunque una brigada de bomberos de Bogotá intervino en un foco cercano, la ayuda fue momentánea. "Controlaron y se fueron", relató Cárdenas. Aseguró que sin recursos y sin personal en la zona, el fuego sigue avanzando sin control.
Impacto en la producción
Fabian Carrillo, sembrador de café y secretario de la Junta de Acción Comunal, también habló sobre las afectaciones económicas. Explicó que el humo ha impactado el ecosistema, alterando los vientos y reduciendo las fuentes hídricas. Además, la sequía ha impedido la siembra de cultivos transitorios como maíz, frijol y tomate.
"No hemos podido empezar la siembra porque no han empezado los periodos de lluvia", señaló.
El problema se agrava con la falta de programas de recuperación. "No hay programas de restauración de las fuentes hídricas ni de los bosques secos", denunció Carrillo. Tampoco existen incentivos para los campesinos que han tratado de conservar la vegetación.
Ante la falta de acción de las autoridades, los productores han solicitado acompañamiento inmediato. Además, exigen una mayor coordinación para enfrentar futuros incendios y evitar que se repitan situaciones similares.
"Pedimos talleres de concientización a las comunidades y señalizaciones donde se prohíban las quemas", dijo Carrillo.