La reaparición de la enfermedad en varios países de Europa y Asia ha encendido las alarmas en el sector ganadero. Si bien el riesgo de contagio para nuestro país es mínimo por la distancia, no hay que bajar la guardia ante la amenaza más cercana: Venezuela.
La fiebre aftosa es una de las enfermedades más temidas en la ganadería debido a su rápida propagación y el impacto económico que genera en la industria cárnica y lechera.
Recientes brotes en Alemania, Hungría y Eslovaquia han puesto en alerta a la Unión Europea, donde la enfermedad no se registraba en décadas, así como se han reportado casos en Asia, específicamente en China y Corea del Sur.
Aunque la situación es preocupante, en Colombia se plantea si este problema podría representar un riesgo para el país y cómo proteger el estatus sanitario logrado con años de esfuerzos en vacunación y control epidemiológico. (Lea en CONtexto ganadero: Ganaderos listos para el 1er ciclo de vacunación contra fiebre aftosa)
Brotes en Europa
En enero de 2025, Alemania confirmó su primer brote de fiebre aftosa en casi 40 años, detectado en una granja de búfalos de agua en Brandeburgo. Este incidente llevó al país a implementar estrictas medidas de control, incluyendo el sacrificio de animales afectados y la restricción de movimientos en áreas cercanas.
Aunque las exportaciones alemanas se vieron afectadas temporalmente, para marzo, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) restituyó el estatus de "libre de fiebre aftosa" a Alemania, exceptuando una pequeña zona de contención.
Posteriormente, en marzo, Hungría informó un brote en una granja cercana a la frontera con Austria y Eslovaquia, el primero en 50 años. Las autoridades húngaras respondieron sacrificando alrededor de 3.000 reses para contener la propagación.
Eslovaquia, por su parte, declaró el estado de emergencia sanitaria tras detectar focos de la enfermedad en varias regiones del país. La epidemia se extendió rápidamente, afectando a casi 2.800 cabezas de ganado vacuno.
En Asia también hay casos
De acuerdo con información publicada en Valor Carne, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) confirmó un caso de fiebre aftosa en un rebaño en tránsito en Hami, Xinjiang, China. El contagio fue detectado en una estación de cuarentena, donde uno de los 72 animales dio positivo. Tras la confirmación el 6 de marzo, las autoridades sacrificaron el ganado y desinfectaron la zona.
Se trata del segundo brote en Xinjiang este año. El primero ocurrió el 26 de febrero en Kuche, a más de 1.000 kilómetros, afectando a un rodeo de 121 vacunos, de los cuales cuatro estaban infectados.
Por otro lado, Corea del Sur reportó su primer caso de fiebre aftosa en casi dos años. El brote se registró en una granja en la provincia de Jeollanam-do, donde 180 cabezas de ganado fueron sacrificadas. El gobierno surcoreano reforzó las medidas de control y desinfección para contener la propagación.
¿Colombia en riesgo?
A pesar de la preocupación internacional, expertos colombianos consideran que el riesgo de que estos brotes afecten directamente al país es bajo. Claudio Alfonso Bohórquez Caicedo, supervisor técnico de ventas de Vecol, aseguró que “es muy poco posible que nos afecte lo que está ocurriendo en Europa con la fiebre aftosa”.
Según el experto, hay dos razones fundamentales: “Primero, la distancia tan enorme que hay entre Europa y América y, segundo, porque no tenemos relaciones comerciales de intercambio de bovinos y sus productos con Alemania ni mucho menos con Hungría”.
Para Bohórquez, el problema para Colombia no está en el viejo continente, sino más cerca: “La real amenaza nuestra en cuanto a que nos lleguen animales contagiados de fiebre aftosa se llama Venezuela”. Explicó que la frontera de más de 2.000 kilómetros entre ambos países hace “imposible realizar un control adecuado del movimiento de animales y contrabando”.
Además, enfatizó que la situación en Venezuela no es nueva, sino una constante en la región: “Venezuela es una amenaza permanente para toda Suramérica debido a que allí no hay un programa oficial de control de la fiebre aftosa”.
Destacó que “actualmente, es el único país en América donde se presentan brotes de la enfermedad, ya que no es un país libre de la fiebre aftosa como sí lo son el resto de los países de Sudamérica”. (Lea en CONtexto ganadero: Sin más focos ni casos sospechosos de aftosa, Alemania recupera estatus en tiempo récord)
Eliana Gallo Castro, subdirectora de Salud y Bienestar Animal de Fedegán – FNG, coincidió en que estos brotes en Europa no representan un peligro significativo para Colombia. “Estos brotes representan un riesgo mínimo para Colombia, contrario a lo que pasa con Venezuela, país que no tiene estatus ni programa de aftosa establecido y que tiene una frontera tan grande y permeable con Colombia”, explicó.
Gallo Castro enfatizó que la mejor defensa sigue siendo la vacunación rigurosa y constante. “Por esta razón continuamos vacunando juiciosamente dos veces al año y no nos cansamos de recomendar vacunar todo, incluyendo hembras preñadas y terneros recién nacidos”, afirmó.
Además, las autoridades han reforzado la vigilancia y el control en el movimiento de animales y productos de origen animal. Se han implementado protocolos estrictos para detectar cualquier posible brote y evitar que la enfermedad ingrese al país.