Un mal manejo durante el destete de sus crías puede generar estrés, afectar la ganancia de peso y comprometer la salud de los terneros. Garantizar las 5 Libertades del Bienestar Animal, mejorar la alimentación y reducir el impacto del cambio son estrategias clave para optimizar la productividad post-destete.
El destete es una de las etapas más desafiantes en la cría de ganado, y su impacto puede determinar el éxito productivo de los terneros. Un manejo inadecuado genera estrés, reduce la ingesta de alimento y afecta la ganancia de peso.
Juan Diego Rivera, médico veterinario y profesional regional de desarrollo ganadero de Fedegán, destacó que “para mejorar la ganancia de peso posdestete y disminuir el estrés, debemos abordar las necesidades de los animales desde la perspectiva de las 5 Libertades del Bienestar Animal”.
Uno de los principales aspectos a considerar es garantizar una alimentación de calidad. Rivera explicó que “una dieta altamente digestible y nutritiva, con un buen balance de proteína, energía, vitaminas y minerales, es fundamental”. (Lea en CONtexto ganadero: 13 tips para el manejo del destete de terneros)
En Colombia, esto implica optimizar el uso de pasturas de alta calidad y suplementar con forrajes conservados en épocas de escasez. Además, el acceso constante a agua limpia y fresca es vital, ya que la deshidratación puede limitar la ganancia de peso y aumentar el estrés.
Para facilitar la transición del destete, es recomendable introducir gradualmente la nueva dieta antes de la separación total de la madre, lo que reduce problemas digestivos y mejora la adaptación de los terneros.
Confort y manejo adecuado
El bienestar físico también juega un papel clave en el rendimiento posdestete. Es necesario proporcionar un entorno confortable que proteja a los animales de las inclemencias del tiempo.
“El uso de árboles para sombra en sistemas extensivos o la construcción de corrales con techo en sistemas intensivos puede mejorar significativamente el confort de los terneros,” señaló Rivera.
Además, es crucial evitar el hacinamiento y garantizar suficiente espacio para que los animales puedan moverse con libertad. El manejo brusco y ruidoso es otro factor que genera ansiedad y disminuye el consumo de alimento, por lo que un manejo tranquilo y predecible es clave para minimizar el impacto del destete.
Procedimientos sin dolor
El estrés del destete puede comprometer el sistema inmunológico de los terneros, haciéndolos más vulnerables a enfermedades. Para mitigar este riesgo, Rivera recomienda implementar programas de vacunación y desparasitación antes del destete.
“El tratamiento rápido y efectivo de cualquier enfermedad o lesión es esencial para evitar pérdidas productivas,” expresó.
Por otro lado, algunos procedimientos como el descorne o la castración deben realizarse con anestesia y analgésicos para minimizar el dolor. También es recomendable no realizar estos procedimientos simultáneamente con el destete, ya que el impacto sobre el bienestar animal sería mayor.
Entorno seguro
Los terneros son animales sociales y la separación abrupta de sus madres y compañeros puede generar altos niveles de estrés. En sistemas extensivos, mantener grupos estables y evitar mezclar animales de diferentes edades inmediatamente después del destete puede ayudar a reducir la ansiedad.
“Permitir la interacción social y evitar cambios bruscos en la rutina favorece un proceso de adaptación más tranquilo,” explicó Rivera.
Además, ofrecer un entorno predecible y seguro disminuye el miedo y la angustia. Evitar cambios repentinos en la alimentación, el manejo y el personal encargado del ganado contribuye a estabilizar el comportamiento de los terneros y a mejorar su desempeño posdestete.
Dieta óptima
Para que los terneros compensen la reducción en el consumo inicial de alimento, la dieta debe tener alta digestibilidad y densidad nutricional. Ingredientes como harina de soya extruida, harina de pescado y granos procesados son opciones recomendadas. También es importante que el alimento sea palatable y atractivo, por lo que la adición de melaza o saborizantes puede estimular el consumo.
“El uso de probióticos y prebióticos ayuda a fortalecer la salud intestinal, lo que se traduce en una mejor absorción de nutrientes y una mayor ganancia de peso”, agregó Rivera.
La inclusión de vitaminas, minerales y antioxidantes también es clave para mantener el sistema inmunológico en óptimas condiciones.
Por último, el destete gradual es una de las estrategias más efectivas para reducir el impacto negativo de la separación. De igual manera, mantener a los terneros en el mismo potrero o corral durante el proceso puede ayudar a reducir la ansiedad generada por los cambios ambientales.
“Separar progresivamente a las crías de sus madres o utilizar anillos nasales permite una transición menos traumática”, indicó Rivera.