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La etapa más delicada para su vaca: cómo evitar enfermedades en periodo de transición

Angie Barbosa 01 de Abril 2025
Vaca en periodo de transiciónFoto: revistageneticabovina.comDetectar tempranamente las vacas enfermas o en riesgo es clave para evitar complicaciones.

En esta etapa crítica en la vida productiva, la vaca enfrenta importantes cambios metabólicos y hormonales que pueden afectar su salud y su producción. Conozca cuáles los signos de alerta y las mejores estrategias para proteger su hato.


El bienestar de las vacas lecheras es una preocupación mundial, no solo por su impacto en la salud y productividad, sino también porque los consumidores están cada vez más interesados en conocer las condiciones de producción.

Anghy Marcela Ruiz Salazar, médica veterinaria con un magíster en Ciencias en Salud Animal de la Universidad Austral de Chile, explicó que el periodo de transición, que comprende las tres semanas previas y posteriores al parto, es especialmente desafiante para las vacas.

En este tiempo, deben enfrentar cambios fisiológicos, hormonales y metabólicos, además de factores ambientales y de manejo que pueden desencadenar enfermedades metabólicas.

"Estos desafíos contribuyen a la alta incidencia de trastornos como la hipocalcemia, hipomagnesemia, lipidosis hepática (LH) y cetosis en este periodo", aseguró Ruiz Salazar. (Lea en CONtexto ganadero: Conozca las enfermedades que se presentan en el periodo de transición de la vaca)


Enfermedades metabólicas


Uno de los trastornos más comunes es la paresia puerperal (fiebre de leche), que ocurre por una deficiencia de calcio plasmático.

"El cuadro clínico generalmente ocurre dentro de las 72 horas posteriores al parto y puede incluir inapetencia, decúbito (animal tumbado) y, en casos graves, coma y muerte", indicó la experta.

Otro problema recurrente es la hipomagnesemia, causada por una deficiencia de magnesio y que está asociada al consumo de forrajes ricos en potasio y nitrógeno. Los primeros signos incluyen cambios bruscos de comportamiento, excitación y dificultad para caminar.

"Si la enfermedad progresa, pueden aparecer convulsiones y muerte rápida, que muchas veces es el primer signo visible", advirtió Ruiz Salazar.

Por otro lado, la lipidosis hepática (LH) y la cetosis están relacionadas con el balance energético negativo que ocurre al inicio de la lactancia, cuando las demandas de glucosa aumentan.

"Estos trastornos predisponen a enfermedades como retención de placenta, hipocalcemia y metritis", explicó la especialista.

Además, se ha observado que la cetosis puede reducir la producción de leche, mientras que la LH la aumenta, pero a expensas de un mayor uso de reservas grasas corporales.


Estrategias de detección y prevención


Detectar tempranamente las vacas enfermas o en riesgo es clave para evitar complicaciones. Para ello, los expertos recomiendan realizar perfiles metabólicos en momentos definidos, con el objetivo de monitorear la salud metabólica y determinar el riesgo de enfermedades.

"Trabajos realizados en Cornell han demostrado que vacas con altos niveles de ácidos grasos no esterificados (NEFA) pre y posparto, así como con niveles elevados de BHB, tienen un riesgo significativamente mayor de padecer cetosis, desplazamiento de abomaso, retención de placenta y metritis", afirmó Ruiz Salazar.

Muestrear entre 5 y 8 vacas por grupo productivo permite ajustar la dieta y mejorar el manejo para reducir riesgos en el periodo de transición.


Manejo del periodo de transición


Cristian Harvey Armero, extensionista de Fedegán, enfatizó que el periodo de transición es crítico porque las vacas experimentan cambios metabólicos, hormonales y nutricionales que afectan su salud y producción de leche.

"Es un momento donde el animal requiere una mayor demanda energética, lo que puede llevar a la movilización de reservas corporales", aseguró.

Para evitar problemas, Armero recomienda adoptar estrategias como:

  • Ajustar la alimentación para preparar el rumen para la dieta de lactancia.
  • Suministrar minerales clave como calcio y magnesio para prevenir hipocalcemia.
  • Monitorear la condición corporal para evitar pérdidas excesivas de peso.
  • Reducir el estrés para mejorar la adaptación al parto y la producción de leche.

"Este periodo es fundamental para asegurar una producción eficiente y una buena salud en la vaca lechera", concluyó el experto.


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