default

El desafío del pequeño y mediano productor

Por - 06 de Agosto 2014

Frente a los retos de los pequeños y medianos productores, la mejor alternativa es optimizar el capital genético de su ganado, a través de un mejoramiento con un norte claro.

Frente a los retos de los pequeños y medianos productores, la mejor alternativa es optimizar  el capital genético de su ganado, a través de un mejoramiento con un norte claro.

La leche en Colombia ofrece un ejemplo paradigmático que muestra  la posibilidad que importantes conglomerados de pequeños y medianos productores puedan persistir productivamente y aportar significativamente a la economía. Los productores de leche representan una décima parte del PIB agropecuario, con una tendencia estable en la última década.

Algunas explicaciones de esta persistencia de núcleos de numerosos pequeños y medianos productores dedicados a la leche y a la ganadería son, un precio estable al productor, junto con una mayor aplicación de mano de obra familiar, con el consiguiente aumento en productividad laboral. También cuenta la vinculación cotidiana a nichos de mercado regionales mediante productos para consumo local como quesos de mesa e industriales, achiras, arepas, almojábanas y derivados lácteos.

El inventario ganadero ha tendido a ganar importancia después de 2008 en estratos de pequeños y medianos de ganaderos, en detrimento de los de tamaño micro (ganadería en predios de menos de 10 has) y  de los de mayor tamaño (más de 251 cabezas).

En contraste con Colombia, en países europeos como España el número de explotaciones ganaderas han disminuido, como resultado de la asignación de cuotas de producción, precios bajos a los productores, mayor capacidad de negociación de los distribuidores comerciales e incentivos para los productores que operan en amplias escalas.

No obstante, los TLC suscritos por el país no garantizan que estos núcleos de pequeños y medianos productores persistan en Colombia. Una amenaza directa sobre estos núcleos rurales son las posibles importaciones a bajos precios, favorecidas por una moneda revaluada y por subsidios en los países de origen y el desplazamiento de consumos culturales por industriales. Urge entonces, un incremento en productividad en los pequeños ganaderos, del orden de un 30 % en los próximos años, que contrarreste el 22 % de revaluación de la moneda y un 8 % de precios más bajos de la leche

importada con relación al precio interno.

Una alternativa viable  de mejoramiento competitivo para las pequeñas y medianas explotaciones ganaderas es  optimizar el capital genético bovino a través de un mejoramiento con un norte claro.. El registro sistemático de las características de los ganados, y el descarte acorde con las aptitudes productivas es un mecanismo sencillo pero esencial para un proceso de mejoramiento genético y productivo a mediano plazo.

Esta es una condición necesaria para generar un mercado de ganados con características productivas evaluadas y certificadas para los pequeños productores. Ya se vienen adelantando experiencias exitosas de este tipo en países como Uruguay, con alianzas fructíferas entre organizaciones de raza, universidades y centros de investigación.

En el pasado, hasta los años ochenta, el país realizó experiencias empíricas exitosas de fomento para pequeños y medianos productores a través de los Fondos Ganaderos, cuando su objeto social privilegiaba a este tipo de beneficiarios. Entonces, los índices de natalidad alcanzaron a ser del 75 %, muy por encima de la tasa de natalidad nacional, del 62 %o, a la vez que la mortalidad era del 2 %, la mitad de la prevaleciente en el país. Todo ello contribuyó a la capitalización de los pequeños ganaderos de entonces.

En tanto se consolidan programas de mejoramiento genético y competitivo que contribuyen a la capitalización de los pequeños  ganaderos, es factible que a largo plazo desaparezcan las explotaciones de menor tamaño en Colombia, probablemente las de tamaño micro (de menos de 10 hectáreas); pero será por procesos naturales, antes que traumáticos, como ha ocurrido en buena parte en Europa y en E.U. con el envejecimiento de los propietarios, la movilidad social y la absorción de los jóvenes por actividades mejor remuneradas.

El Programa Nacional de Mejoramiento Genético liderado por Unaga con recursos del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y del Fondo Nacional del Ganado es un aporte en la cualificación del inventario ganadero para construir una estructura productiva que fortalezca económicamente la posición del sector primario  identificando que el recurso animal sea productivo para organizar un desarrollo económico que permita la optimización de las empresas ganaderas independiente de sus tamaños.